Comprar letras del Tesoro paso a paso es más fácil de lo que parece: la vía más barata es la Cuenta Directa del Banco de España, que se abre gratis desde la web del Tesoro Público con certificado digital o DNI electrónico. Solo necesitas 1.000 € como mínimo, elegir una subasta del calendario oficial y presentar una petición no competitiva, que te asegura el tipo de interés medio de la subasta. También puedes comprarlas a través de tu banco o de un bróker, aunque ahí sí pagarás comisiones de compra y de custodia que en la Cuenta Directa no existen.
Soy Susana Gaztambide y llevo más de dieciocho años explicando renta fija a ahorradores prudentes. En esta guía te acompaño durante todo el proceso: qué es exactamente una letra, qué preparar antes, cómo se da la orden, cuánto cuesta de verdad y cómo tributa lo que ganes. Vamos por partes, con un ejemplo completo de 10.000 € y, como siempre en esta casa, sin letra pequeña.
Qué es una letra del Tesoro y por qué se compra «al descuento»
Una letra del Tesoro es deuda pública a corto plazo: le prestas dinero al Estado español durante 3, 6, 9 o 12 meses y, al vencimiento, te lo devuelve. Cada letra tiene un valor nominal de 1.000 € y una peculiaridad que despista al principio: no paga intereses periódicos, sino que se emite «al descuento». Es decir, la compras por debajo de su valor nominal y tu ganancia es la diferencia entre lo que pagaste y los 1.000 € que cobras al final.
Un ejemplo rápido para que se vea claro. Si una letra a doce meses sale a un tipo del 2,5 % —una cifra hipotética, el tipo real lo fija cada subasta—, no pagas 1.000 €, sino unos 975,60 €. Al cabo del año, el Tesoro te ingresa los 1.000 € completos, y esos 24,40 € de diferencia son tu rendimiento. Ni cupones, ni sorpresas: un precio de entrada y un importe de salida conocidos desde el primer día. Por eso las letras gustan tanto al ahorrador conservador: se entienden a la primera.
Un matiz honesto antes de seguir: las letras están respaldadas directamente por el Estado, no por el Fondo de Garantía de Depósitos, que solo cubre depósitos bancarios hasta 100.000 € por titular y entidad. En la práctica, la deuda del Tesoro español se considera uno de los activos más seguros al alcance del particular, pero me gusta que sepas siempre quién responde de qué.
Vamos por partes: lo que necesitas antes de empezar
La compra en sí se hace en un rato, pero conviene llegar con los deberes hechos. Esta es la lista de preparación:
- Identificación electrónica. Para operar por internet necesitas certificado digital o DNI electrónico. Si no los tienes, puedes pedir cita en una sucursal del Banco de España y hacerlo todo presencialmente, aunque el camino cómodo es el digital.
- Una cuenta bancaria a tu nombre. Es donde el Tesoro te ingresará el dinero al vencimiento. No hace falta cambiar de banco ni contratar nada nuevo.
- El dinero preparado. El mínimo es 1.000 € y siempre en múltiplos de 1.000. Con 10.000 € comprarías diez letras.
- El calendario de subastas. El Tesoro publica en su web oficial, tesoropublico.gob.es, las fechas de todas las subastas del año. Las hay todos los meses, así que nunca esperarás demasiado.
Y un consejo de casa: decide el plazo antes de entrar en la web. Pregúntate cuándo podrías necesitar ese dinero; si hay una obra o un coche en el horizonte de seis meses, no compres letras a doce. La tranquilidad también es rentabilidad.
Cómo comprar letras del Tesoro por la Cuenta Directa, paso a paso
La Cuenta Directa es un servicio del Banco de España que te permite comprar deuda pública sin intermediarios. Así funciona el proceso completo:
- Abre tu Cuenta Directa. Entra en la web del Tesoro Público, elige el servicio de compraventa de valores e identifícate con tu certificado digital o DNI electrónico. La apertura es gratuita y se hace una sola vez; después queda lista para todas tus compras.
- Consulta el calendario y elige tu subasta. Selecciona el plazo que decidiste (3, 6, 9 o 12 meses) y localiza la próxima subasta de ese plazo. Las órdenes deben darse antes de la fecha límite que indica cada convocatoria.
- Da la orden de compra. Presenta una petición no competitiva, la pensada para particulares: no pujas ningún tipo de interés, solo indicas el importe nominal (de 1.000 € en adelante) y aceptas el tipo medio que salga de la subasta.
- Adelanta el importe. Al dar la orden se te pide un depósito previo por el nominal solicitado. No te asustes al ver el cargo completo: como las letras se compran al descuento, tras la subasta te devuelven la diferencia con el precio final.
- Espera el resultado. El día de la subasta se publica el tipo de interés medio. Ya está: eres titular de deuda pública, anotada a tu nombre en el Banco de España, sin custodias ni carpetas de papel.
- Cobra al vencimiento. Llegado el día, el Tesoro ingresa el nominal en tu cuenta bancaria. El Banco de España aplica una comisión del 0,15 % (mínimo 0,90 €) por la transferencia, la única de todo el proceso.
- Decide si renuevas. Puedes activar la reinversión automática o dejar que el dinero vuelva a tu cuenta y pensarlo con calma. Yo prefiero lo segundo: renovar por inercia es justo el hábito que queremos perder.
Cuánto cuesta de verdad: comisiones sin letra pequeña
Aquí está la parte que casi nadie te cuenta en la sucursal: el canal de compra cambia mucho la factura. La letra es la misma; lo que varía es cuánto se queda el intermediario por el camino.
| Canal de compra | Comisión de compra | Custodia | Al vencimiento | Para quién tiene sentido |
|---|---|---|---|---|
| Cuenta Directa (internet) | 0 € | 0 € | 0,15 % (mínimo 0,90 €) | Quien quiera el coste mínimo y tenga certificado digital o DNIe |
| Sucursal del Banco de España | 0 € | 0 € | 0,15 % (mínimo 0,90 €) | Quien prefiera el trato presencial, con cita previa |
| Banco comercial | Según su folleto de tarifas | Habitual, cobrada por trimestre o año | Posible comisión de abono | Quien priorice la comodidad y acepte pagar por ella |
| Bróker o entidad especializada | Variable según entidad | A veces gratuita | Variable | Quien ya opere con un bróker y haya comparado tarifas |
Sobre bancos y brókeres no doy cifras cerradas porque cada entidad tiene las suyas y las cambia cuando quiere: pide siempre el folleto de tarifas por escrito antes de firmar. Lo que sí te digo es que, sobre 10.000 €, un intermediario caro puede comerse una parte muy seria del rendimiento de la letra. Por eso esta guía empieza por la vía directa.
Un ejemplo con 10.000 €, del ingreso al neto
Vamos a ponerle números de verdad, como si fuera una receta. Imagina 10.000 € en letras a doce meses y una subasta que se cierra en el 2,5 %. Insisto: es un tipo hipotético para que las cuentas salgan redondas; el real lo verás publicado el día de tu subasta.
- Lo que pagas hoy: unos 9.756 € por diez letras de 1.000 € de nominal.
- Lo que cobras dentro de un año: 10.000 € en tu cuenta bancaria.
- Rendimiento bruto: unos 244 €.
- Comisión del Banco de España: 15 € (el 0,15 % de 10.000 €).
- IRPF: alrededor de 43 € al tipo del ahorro del 19 %, contando la comisión como gasto deducible.
- Neto aproximado en el bolsillo: unos 185 €, redondeando.
¿Es mucho o es poco? Frente a una cuenta corriente que no paga nada, la mejora es evidente. Frente a la inflación del año, habrá que verlo: si los precios suben más que tu rendimiento neto, tu dinero «seguro» habrá perdido capacidad de compra aunque la cifra de la cartilla crezca. No lo digo para asustar, sino para que compares siempre las dos cifras. Es la pregunta que el banco no te hace nunca.
Cómo tributan las letras del Tesoro
La fiscalidad, sin rodeos. Lo que ganas con una letra es un rendimiento del capital mobiliario y va a la base del ahorro del IRPF: un 19 % para los primeros 6.000 € de ganancias del año y un 21 % de ahí hasta 50.000 €. Para un ahorrador con las cantidades que manejamos aquí, casi siempre hablamos del 19 %.
Dos detalles que conviene apuntar en la libreta. Primero: las letras no llevan retención, es decir, cobras el importe íntegro y liquidas los impuestos después, en la declaración de la renta del año del vencimiento. Que nadie se lleve el susto en mayo: ese dinero no está «libre de impuestos», simplemente se paga más tarde. Segundo: los gastos directos de la operación, como la comisión de transferencia del Banco de España, puedes restarlos del rendimiento. Guarda los justificantes, que ocupan poco y valen dinero.
Después de la primera compra: la escalera de vencimientos
Comprada la primera letra, llega la jugada que de verdad ordena el ahorro conservador: la escalera de vencimientos. En lugar de poner los 10.000 € en una sola letra a doce meses, reparte: por ejemplo, 4.000 € a doce meses, 3.000 € a nueve y 3.000 € a seis. Cada pocos meses te vence un tramo y decides: renovarlo al tipo del momento, gastarlo si hace falta o moverlo a otra cosa.
La escalera resuelve los dos miedos clásicos de golpe. ¿Que los tipos suben después de comprar? Solo una parte de tu dinero está atada al tipo antiguo, y los tramos que van venciendo se renuevan al nuevo. ¿Que surge un imprevisto? Siempre hay un vencimiento razonablemente cerca, sin tener que malvender nada. Es la diferencia entre un ahorro inmóvil y un ahorro ordenado.
Y una reflexión serena para cerrar el círculo: las letras son un instrumento excelente para la parte del ahorro que quieres tener segura y a la vista, pero no hacen milagros contra la inflación a largo plazo. Cuando tengas la base bien escalonada y duermas tranquilo con ella, quizá quieras estudiar —estudiar, no firmar— qué hacer con una parte pequeña que aspire a algo más. De eso hablaremos en otros artículos de este blog, con la misma regla de siempre: entender antes de decidir.
Los tres errores que veo más a menudo
- Comparar peras con manzanas. El tipo de la subasta es bruto y la TAE del depósito también, pero las comisiones de cada canal cambian el resultado. Compara siempre netos con netos, después de comisiones e impuestos.
- Meter el colchón de emergencia entero. Las letras se pueden vender antes del vencimiento, pero al precio de mercado de ese día. El dinero de las urgencias, en cuenta a la vista; a las letras, solo lo que pueda esperar a su fecha.
- Renovar con el piloto automático. Los tipos cambian. Dedica diez minutos en cada vencimiento a comparar la letra con las alternativas del momento. Diez minutos cada pocos meses: ese es todo el trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el importe mínimo para comprar letras del Tesoro?
El mínimo es 1.000 €, que es el valor nominal de una letra, y siempre en múltiplos de 1.000. Como se compran al descuento, en la práctica desembolsas algo menos: con un tipo del 2,5 % a doce meses, una letra costaría unos 975,60 €.
¿Las letras del Tesoro son seguras? ¿Quién las garantiza?
Las respalda directamente el Estado español. No las cubre el Fondo de Garantía de Depósitos, porque no son depósitos bancarios: la garantía es la solvencia del propio Estado, y por eso se consideran uno de los activos más seguros disponibles para el ahorrador particular.
¿Puedo vender una letra del Tesoro antes del vencimiento?
Sí, en el mercado secundario, a través del propio servicio del Banco de España o de tu entidad. Eso sí, venderás al precio de mercado de ese día, que puede ser inferior al que pagaste si los tipos han subido. Por eso conviene comprar solo con dinero que pueda esperar al vencimiento.
¿Qué es mejor, una letra del Tesoro o un depósito a plazo fijo?
Depende del tipo que ofrezca cada uno en ese momento y de las condiciones. La letra suele ganar en coste (la Cuenta Directa apenas cobra comisiones) y el depósito, en sencillez y en la cobertura del Fondo de Garantía hasta 100.000 €. Mi consejo es comparar la rentabilidad neta de ambos el día que tengas el dinero listo, sin casarte con ninguno de antemano.
¿Cómo se declaran las letras del Tesoro en la renta?
La ganancia tributa como rendimiento del capital mobiliario en la base del ahorro: un 19 % hasta 6.000 € de rendimientos anuales y un 21 % en el tramo siguiente. No tienen retención, así que se paga todo en la declaración del año en que vence o se vende la letra, y puedes deducir los gastos directos de la operación.


